[Disclaimer: Este post se ha publicado el dĂa 27 y no el 26 como deberĂa... pero prometo que lo escribĂ ayer... no se por quĂ©, a WP le dio por no publicarlo. Seguramente con las prisas por cenar le di al botĂłn de guardar en lugar de publicar ]
Ya hace un par de meses que estoy haciendo básquet cada semana, por aquello de hacer deporte… pero nos apuntamos al gimnasio de al lado de casa con angua para darnos un poco más de marcha, que nos nos viene mal… y hoy hemos ido por primera vez.
Hemos hecho un poco de piscina solamente… pero entre que hace mucho tiempo que no nado, y que moverme a mi es casi como desplazar a un petrolero, mis brazos y mi espalda han empezado a quejarse… pese a todo le he dado caña un buen rato, y al final se han hecho a la idea y no se han quejado mucho más… además, sabĂan que despuĂ©s tocaba jacuzzi!
Dicho y hecho, despuĂ©s de unas cuantas piscinas (menos de las que me gustarĂa reconocer, pero suficientes para un primer dĂa), nos fuimos a relajar mĂşsculos a la piscina de burbujas… una duchita y para casa! Y mientras salĂa, notaba que mi cuerpo me decĂa, bajito pero contundente: Las agujetas de mañana las vas a flipar…
AsĂ que algo dulce para subir el azĂşcar… ¡y a rezar que mañana no me duela!
Related posts:


















29/11/2008 at 1:45 am Permalink
Ala! amigo Joan, que desplazar un petrolero, creo que eso no cambiará eh! El tema es ajustar el motor con la suficiente potencia como para poder desplazarlo. De todos modos te felicito por el gimnasio, que es más de lo que yo me he animado a hacer desde que “perdĂ” mi Bici. Moriz
29/11/2008 at 10:59 am Permalink
Bueno, cambiar no cambiará mucho… pero como decĂs, ¡ajustando el motor! :D
A parte, las patas más o menos ya las uso… pero el tren supñerior lo ejercito menos, asĂ que esto me viene bárbaro :)